CONSULTOR VIAJERO



EL CONSULTOR VIAJERO

VUELVE EL CONSULTOR VIAJERO
2019
Profundizando en el concepto de cambio

El consultor viajero focalizado o centrado en la solución,está en permanente reflexión sobre los conceptos y los procesos. 

En este caso, es clave desarrollar sensibilidad para mirar los recursos del consultante.

De allí que , en la ruta de la solución el consultante puede encontrar un vasto contexto de posibilidades que pueden fortalecer esas transformaciones que busca el consultante.


"Para las transformaciones es importante que sucedan tanto procesos de cambio repentinos como paulatinos. La escuela de Brujas, Bélgica, de Luc Isebaert  para esto el concepto de transcontinuidad,la interacción entre cambios repentinos y paulatinos". Sparrer , I. (2012) Enfoque de solución en constelaciones sistémicas, España, Herder. p.24


Entonces continuando con el concepto de transcontinuidad, es significativo aceptar las diferencias entre los cambios repentinos y paulatinos.

"El cambio repentino posibilita tener esperanza, el cambio paulatino posibilita acciones. En el procedimiento centrado en la solución encontramos el cambio repentino sobre todo en la pregunta milagro y las transformaciones paulatinas... en las propuestas de experimentos y en el trabajo con escalas."
Sparrer , I. (2012) Enfoque de solución en constelaciones sistémicas, España, Herder. p.24-25

Comprende el consultor que el aprendizaje de las técnicas que promueve el Modelo Breve, requieren un estudio honesto y apasionado.
Texto y fotografias: 




Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo





Octubre 2018


El consultor viajero y su reflexión acerca de cuándo es adecuado dar por terminada una consultoría

Es muy importante para los consultores, calibrar y distinguir el momento adecuado para terminar un proceso de consultoría.

Siguiendo la propuesta del Modelo Sistémico Breve, el consultor viajero tiene la oportunidad de reconocer el momento en el que necesita preparar el cierre.

Vale la pena tener en cuenta que el momento del cierre, puede estar relacionado con una definición adecuada de objetivos, acompañada  por una claridad en los indicadores que le permitan a los consultantes identificar cúando ha alcanzado los objetivos que él mismo se propuso.


Las dinámicas de las estructuras mentales, psicológicas y comportamentales de los consultantes, van evidenciando movimientos, giros... de forma tal que, si el consultor no observa o hace caso omiso a esas variaciones, estaría incumpliendo uno de los principios básicos del Modelo Sistémico Breve: los recursos de los consultantes.

Son estos recursos, los elementos fundamentales, sobre y con los que se trabaja en la consultoría. 


De allí que, es muy importante que el consultor evite enviar un mensaje errado al consultante, cuando prolonga innecesariamente el proceso de consultoría.

El significado de "lo breve" va más allá del número de sesiones, mas bien, está estrechamente vinculado con el cumplimento de los objetivos definidos por el consultante y su compromiso con éstos.

Esta actitud fomentada y afianzada, fortalece el contexto solucionable en el que en algún momento, se ha desarrollado la consultoria y en el que los consultantes han observado en sí mismos sus recursos y posibilidades.

Texto y fotografias: 



Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo







Septiembre 2018

El consultor viajero y su propósito
para desarrollar en consultoría


Luego de construir la hipótesis ecosistémica de trabajo, el consultor
define focos terapéuticos, que pueden definirse como propósitos para el contexto de la consultoría.

Éstos están sustentados en la lectura de la situación, desarrollada y descrita en la hipótesis ecosistémica, que hará las veces de ruta. 

Siguiendo los principios del modelo breve sistémico, el consultor adicionalmente tendrá en cuenta seguir la estrategia de facilitar a los consultantes definir sus propios objetivos.

Este paso es un reto.























Hay características que son necesarias, el consultor las conoce y, tiene en cuenta para que esas metas propuestas por cada consultante, estén determinadas de una forma que pueda alcanzarlas en el período que él mismo defina.

Si el consultante, resultara describiendo objetivos de manera inapropiada, por ejemplo, colocando la responsabilidad de los mismos en hombros de otra persona, éstos no podrían ser aceptados y el trabajo continuaría, hasta que logre construir sus propias metas alcanzables.  


En este orden de ideas, el consultor mantiene un estado fluido de atención y alerta, mientras el consultante continúa construyendo apropiadamente sus objetivos.

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Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo
  



El consultor viajero y el rapport


Comprende el consultor viajero que la dinámica, reconocida como rapport cuando se está aprendiendo a entrevistar, está referida a una experiencia fundamental que todo entrevistador necesita suscitar en el entrevistado: confianza.

A veces se insiste en las características del espacio físico, por ejemplo que sea sosegado, tranquilo, que cumpla las normas de intimidad; todo ello son elementos significativos que contribuyen al rapport.

Es importante, adicionalmente, construir un contexto en el que el entrevistado tenga la experiencia de "sentir la confianza en el entrevistador".

¿Y eso cómo se logra?




Esta experiencia del rapport, de confianza, de sinfonía que abre las puertas a otra dinámica conocida como: empatía, en definitiva, son procesos íntimamente conectados en una dinámica compleja.

El consultor viajero sabe que sin estas dinámicas, experimentadas por el entrevistado y por él mismo, los procesos de consultoría pueden ser percibidas como dolores de cabeza con tendencia al fracaso.

Teniendo en cuenta lo que podría suceder, si la empatía y el rapport no son construidas en el contexto de la consultoría, enfoquemos la mirada en cómo lograrlo.

Se podría tomar como punto de partida, la confianza que el consultor siente en sus propios recursos, conectándola estrechamente con la responsabilidad que ello implica, es decir, el consultor conoce y reconoce cada vez más, sus recursos, alcances, limitaciones, de forma tal que realiza y actualiza su preparación para todo encuentro. 

Se asemeja a la construcción de un edificio con bases sólidas.


De manera que, la preparación antes de los encuentros, como la reflexión al finalizar los mismos, son momentos alta y sensiblemente significativos, para desarrollar un encuentro o entrevista con responsabilidad y ética. En este orden de ideas, la preparación va construyendo un contexto que podría facilitar la activación y experiencia de la empatía y rapport.  


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Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo





Agosto 2018

El consultor viajero reflexiona 
sobre la causalidad circular


El consultor viajero experimenta el reto de comprender el concepto de causalidad circular, que describe una de las propiedades de los sistemas, explicadas en La Teoría General de los Sistemas, y que resulta ser muy significativa en procesos de consultoría y terapéuticos; señala cómo el comportamiento de uno de los miembros de un sistema afecta el comportamiento de los otros integrantes y por lo tanto la dinámica del sistema, superando la propuesta de causa y efecto de la perspectiva lineal. p.58 


Es probable que el consultor continúe con la tendencia de observar situaciones y fenómenos, buscando causas.

¡Alto ahí! 

Hay que redireccionar, enfocar la observación en las relaciones y conexiones de esa situación con el contexto, con el sistema que consulta, con cada integrante de ese sistema, y con un abarcador etcétera...

De allí que, también se tiene en cuenta, cómo define cada miembro del sistema, esa situación o dificultad en particular (síntoma), y cuando el consultor por ejemplo, observa una distinción en algún integrante del sistema que se evidencia en una reflexión diferente y por lo tanto en un comportamiento acorde con ésta, comprende que está ante la experiencia del proceso de causalidad circular, y se prepara para observar los posibles cambios en la dinámica de ese sistema.  



Reconoce también el consultor que su propio cambio, incide en las dinámicas de los sistemas que integra.

Acepta entonces que sus reflexiones se evidencian en su propio comportamiento y que además pueden ser elementos significativos en un sinnúmero de procesos de causalidad circular.

Referencias

Maffiol, L.C. & Mateus, S. (2014). A una excepción de distancia. Propuesta metaposicional para consultoría ecosistémica. Bogotá, Broker Ediciones.

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Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo



El consultor viajero y 
su convicción inspiradora

El consultor viajero identifica que el modelo metaposicional de consultoría acepta y promueve la capacidad del consultante para salir airoso de su situación problemática.

Eso implica para el rol y la persona del consultor, el desarrollo de una convicción que inspirará al consultante a creer en sus propios recursos.



Realmente es más fácil, decirlo o proponérselo que realizarlo.

El consultor comprende que esta convicción, es una de las evidencias de la postura ética que enfatiza el modelo metaposicional.

Si el consultor desconfía, de los recursos del consultante, sería importante que el consultante, cambiara de consultor.


Para el consultante es prioritario y significativo que el consultor en su comportamiento verbal y no verbal, comunique este mensaje: confianza en él. (consultante).

Posiblemente, no necesita mencionarlo de manera directa.

Las diversas estrategias y técnicas que construye el consultor, se fundamentan en la hipótesis que observa de la situación, teniendo en cuenta, los recursos propios del consultante, que también ha sido objeto de análisis por el consultor. 




Precisamente el consultante apela a sus propios recursos, tal vez olvidados, ignorados, o aceptados sin confianza y a medias, para construir la ruta de cambio, a su medida.


Igualmente la confianza que el consultor, cada día gana en sí mismo, es un terreno propicio para el desarrollo de una convicción inspiradora y esperanzadora.

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Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo




Julio 2018
El consultor viajero y los procesos de aprendizaje


Los procesos de aprendizaje a los que apunta el consultor son los dirigidos al: cambio.

Experimenta el consultor que el camino hacia el cambio del consultante es algo único y de un valor incalculable.

Comprende el consultor que efectivamente, si el consultante logra la cima de un cambio de segundo orden, las formas de construir la realidad, han alcanzado un nuevo triunfo.




En ese sentido, el aprendizaje que realiza el consultante durante el proceso de consultoría, le permite comprender que de él depende el nuevo camino que puede emprender, ya que él es el caminante descubriendo y despejando su ruta.

El consultor participa de ese proceso de coconstrucción, de aprendizaje, que ocurre en la consultoría, y su epistemología también se fortalece, es decir, también el consultor aprende.


En este momento, tiene sentido recordarle al consultor, que atendiendo la sabia sugerencia del gran pedagogo Paulo Freire, se requiere humildad para aprender.


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Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo




El consultor viajero y la empatía

El consultor comprende que la práctica de la empatía es un reto más allá de la definición: “ponerse en los zapatos del otro.”

Es muy común que el consultor se comporte de manera selectiva, cuando de forma espontánea se observa a sí mismo, comportarse empáticamente. 

Pareciera que el reto fuera inalcanzable.




Las características del contexto, los sistemas que consultan, la experiencia del consultor en ese momento, y la temática de la consultoría, son algunos de los elementos que dinamizan el encuentro, suscitando en los presentes, experiencias diversas. 

De allí que, recordar la importancia de la empatía, a veces, puede ser frustrante.


Siguiendo en esta línea, pareciera que la empatía nos inquiere a posponer las condiciones para aceptar al otro tal como es.  

Condicionar mi comportamiento empático a un tipo de individuo o consultante, es un camino inapropiado, poco ético que probablemente nos conduce a un proceso poco eficaz y efectivo.




“La llama” que nos permite identificar en nosotros, una empatía auténtica, se aviva de manera cálida, cuando voy aceptándo-me cada vez más… en el camino de la vida.   

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Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo




La estrategia de observar 
las pautas de interacción

Es determinante para el consultor tener en cuenta que en el contexto de consultoría, la perspectiva epistemológica se transforma en experiencia.

De manera que, por ejemplo, en la propuesta de consultoría metaposicional, el consultor se mueve bajo la guía e inspiración que desarrolla la perspectiva constructivista, es decir, el consultor acepta que cada individuo construye su versión de la realidad.

En este orden de ideas, el foco sobre las pautas de interacción, es una estrategia fundamental, ya que permite realizar observaciones sobre posibles, y múltiples versiones de la realidad que confluyen en ese fenómeno que se define como dinámica familiar, dinámica de pareja, dinámica en el equipo de trabajo, etc.


Otro elemento clave para tener en cuenta en la reflexión, es que el consultor, tiene su propia versión de lo que observa.

Siguiendo esta línea, es muy importante recordar al consultor  que sus observaciones e hipótesis, son su responsabilidad, y lo que "no observa", es decir, sus puntos ciegos, también implican consideraciones éticas. 

De esta manera, en permanente concentración, el consultor indaga por los significados que los consultantes aplican a sus experiencias y definiciones. Éstas se evidencian en el comportamiento que tienen con los otros, o sea, en las pautas de interacción.


Para los consultantes, también resulta significativo descubrir y recordar, que sus versiones de la realidad, no se pueden generalizar, que vale la pena interesarse por las versiones de los otros, ya que sus interacciones están basadas en ellas.

Las pautas de interacción resulta ser un contexto significativo para la reflexión, el conocimiento, el auto-conocimiento, y una puerta clave para salir al cambio.
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Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo



¿Cómo es posible 
interactuar con la homeóstasis
que trae el consultante?


El consultor encuentra de entrada un reto fundamental: evitar entrar en la "danza" de la homeóstasis que trae el consultante.

La tendencia es fuerte, dejarse llevar es fácil; de allí, la relevancia de sentir-se, observar-se, examinar-se... es decir, de experimentar la dinámica metaposicional, es una estrategia clave para cumplir este cometido.

¿Qué pasaría si el consultor cede ante el fuerte movimiento de una homeóstasis fortalecida en el tiempo, y con síntomas funcionando como murallas protectoras de la pauta que la describe?

Escultura en Museo Metropolitano de New York

Si cede, es importante proyectar la respuesta como la posible construcción de una nueva muralla y esta vez con la participación del consultor. 

En este sentido, probablemente este consultor prefiera describir la experiencia de la consultoría: como un proceso que no avanza, con presencia de consultantes percibidos como difíciles, sin ganas de cambio...

Tigre en zoológico de New York

¡Cuidado! Este es el momento donde el consultor puede comprender  el inicio de su posible participación en la homeóstasis que contiene el síntoma consultado.

La percepción de dificultad, es importante trasladarla y utilizarla en la tarea de construir una hipótesis de trabajo que permita precisamente, realizar una consultoría pertinente para el consultante.

Un consultor incómodo con ideas de atascamiento, también puede leerse como un miembro más, de ese sistema que consulta y que no sabe en ese momento de su existencia, cómo salir del atolladero. 

Ahora bien, recuerda el consultor que él como miembro del sistema de consultoría, es un integrante significativo cuando el sistema que consulta, busca y acepta conformar en el contexto de la consultoría, un sistema nuevo.

Por el momento sabe el consultor, que la dinámica es distinta en el sistema de consultoría, ya que él es un integrante novedoso y atento a proponer estrategias reflexivas, que facilitarán al sistema que consulta, identificar y construir las salidas que necesitan.

Texto y fotografias: 

Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo

   
  
Trazando distinciones y 
aplicando puntuaciones
en el desarrollo del propio modelo
de consultoría metaposicional


En primer lugar, el consultor reconoce que está en permanente proceso de trazar distinciones y aplicar puntuaciones cuando busca identificar las características de su manera particular de ejercer la consultoría.
De forma tal que, mediante la dinámica metaposicional se le sugiere al consultor atender sus puntos ciegos y las distinciones observadas para estar actualizado en definiciones y usos de los diversos conceptos que el enfoque sistémico le brinda: ejemplo, el concepto de ciclo vital del sistema familiar, que en estos momentos es ajustado y descrito como transcurrir vital del sistema familiar.

Por esta misma vía, se le recomienda ejercitarse en el uso de los instrumentos que ofrece este enfoque, tales como, genograma,  y ecomapa, que incluso pueden también cumplir funciones de técnicas interventivas durante la consultoría, cuando se construyen durante la sesión.


Comprende el consultor que el contexto de la consultoría es extraordinario. Allí se aclaran propósitos, se comprenden experiencias, se construyen puentes, se reconocen destrezas, se admiten desatinos... en fin, tanto el consultante como el consultor trazan distinciones y aplican puntuaciones para ir despejando el panorama que se querrá recorrer. 


Adicionalmente el consultor, tendrá a punto, técnicas fundamentales como preguntas reflexivas, circulares, metáforas... cuyo uso fortalecerá el carácter del contexto de consultoría metaposicional ecosistémica.   

Se aprovisiona además además el consultor con el espíritu que el modelo breve sistémico inspira para enfocarse en los potentes recursos de los consultantes.

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Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo 



Características del 
modelo de consultoría metaposicional
El consultor que busca desarrollar un estilo de consultoría metaposicional, necesita inspirarse precisamente en la dinámica autorreferencial  que sustenta una toma de decisión oportuna y genuina.

Nuestro modelo metaposicional además está enriquecido con la propuesta epistemológica constructivista que acepta el reto de conocer las versiones de realidad, construidas por los seres humanos, que buscan y asisten a consultoría.
Adicionalmente, para nuestro modelo metaposicional, es muy importante considerar las dimensiones y conceptos sistémicos, los cuales al ser conectados complejamente, proporcionan una lectura abarcadora y única (la del observador-consultor) que permite distinguir y llevar a cabo la estrategia de consultoría.

Para ajustar la lectura abarcadora de la situación, vale la pena tener en cuenta los elementos ecológicos que facilitan la identificación de esas rutas y caminos que conectan con sistemas más complejos, fortaleciendo, así, la hipótesis de trabajo que guía el encuentro.  


Es más que un trabajo de equipo, es un trabajo, desarrollado al interior de un sistema de consultoría conformado por consultores y consultantes.

Las acciones de los consultores están sustentadas en la propuesta del Modelo Breve Sistémico, cuyo principio primordial enfatiza que el consultante tiene los recursos para salir de la situación que ha definido como problema.
Texto y fotografias: 

Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo 

                                              

Construyendo estilo propio
El consultor aplica en sí mismo la epistemología aprendida: de manera tal que, reconoce la necesidad de identificar cuáles son las características de su estilo y cuáles las tendencias de sus puntos ciegos para desarrollar consultoría ecosistémica.



Es posible que el consultor perciba algún tipo de inseguridad y ésta en un momento dado, pueda dificultarle apreciar sus propios aciertos; en ese momento, el proceso metaposicional, -que es un reto exigente- le facilita reconocer las conexiones estratégicamente construidas en sus hipótesis ecosistémicas y desde allí, con visión abarcadora, el consultor ubica las acciones, decisiones, y estrategias realizadas con tacto y tino.

  
El consultor también identifica sus emociones, éstas no son definidas como problema, sólo son identificadas, reconocidas y aceptadas. Ahora bien, la información que traen las propias emociones percibidas por el consultor, en un proceso de consultoría, conforma un marco profundamente significativo, que le facilita comprender y afinar su estilo. 


Igualmente el consultor recuerda y admite lo que no puede considerar de forma cómoda: sus puntos ciegos.
De esta manera, descubre la información que los puntos ciegos le revelan, atendiéndola como oportunidades para confrontarse y fortalecerse. 
Texto y fotografias: 

Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo

  
   


 Mayo 2018
Mesosistema:
Reconociendo las redes 

Tanto el consultor como los consultantes cuentan con posibilidades enmarcadas en redes significativas y redes poco reconocidas a las que pertenecemos o podríamos conformar.



Escultura expuesta en el Museo Metropolitano de New York


¿De qué manera, podría el consultor facilitar  que el consultante reconozca y aprecie sus redes?
Esta es parte de la información que también incluye el consultor cuando está construyendo la hipótesis ecosistémica.

Vale la pena contextualizar el motivo de consulta, para encontrar vínculos y conexiones con esos sistemas institucionales, organizacionales y sociales que podrían ser definidos como elementos importantes en el mesosistema actual del consultante. 

Biblioteca Pública de New York

Las interacciones que pueda entablar el consultante con estos sistemas posiblemente percibidos como cercanos, de alguna manera, también podrían estar presentes en esas rutas o puertas de cambio que quiere transitar.



Y por supuesto, recordar que constantemente los elementos que conforman el mesosistema del consultante y consultor pueden variar, como así, sus interacciones con los mismos. 

Texto y fotografias: 

Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo





Propuesta metaposicional
para consultoría ecosistémica


El consultor que trabaja con esta propuesta, se acepta a sí mismo, y además reconoce su imperfección. De allí, la importancia de construir una dinámica ética que le permita auto-observarse y con ello, tomar decisiones.


Así mismo, el consultor mediante conexiones complejas construye una lectura ecológica que enfatiza la observación de interacciones, es decir, realiza una mirada abarcadora matizada de colores diversos que señalan relaciones entre distintos niveles y escenarios.


De allí que, el propósito de conformar un contexto de consultoría metaposicional, está decididamente orientado a ofrecer al consultante una oportunidad de revisarsar-(se) y apreciar-(se) con sus propios recursos, mientras que, para el consultor es un camino ético de reflexión, auto-observación y toma de decisiones.


Guitar, obra de Pablo Picasso (1914) expuesta en el Museo de Arte Moderno de New York  

El consultor entonces basado en su saber, experiencia, y postura ética, se permitirte incursionar, a través y entre innumerables niveles de observación, con el objetivo fundamental de que el consultante reconozca y decida su camino.

Painting Number 2 de Franz Kline . obra expuesta en el Museo de Arte Moderno de New York

Texto y fotografias: 

Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo





Macrosistema: 
Una mirada a políticas 
y características culturales
El consultor estratégicamente tiene en cuenta la información que le brinda el Macrosistema según Urie Bronfenbrenner, cuando propone una perspectiva compleja al analizar el desarrollo humano.

Fotografia de inmigrantes llegando a la isla de Ellis cerca a New York

El macrosistema en particular, enfoca tanto políticas como regulaciones en temas vinculados con la temática en cuestión, ya sea familiar, de salud o laboral, entre otros, y adicionalmente el macrosistema le recuerda al consultor trazar distinciones llevadas de la mano por las características culturales, evidenciadas tanto en significados como en comportamientos, que manifiestan los sujetos de una zona determinada.
 Esculturas en el salón de arte egipcio en Museo de Arte Moderno de New York
  
Observa el consultor que las comprensiones van atravesando rutas  entre los diversos sistemas, y que éstas a su vez, están conectadas estrechamente. Entonces con elementos culturales visibilizados en el macrosistema se pueden construir conexiones con sistemas de creencias, por ejemplo, permitiendo reflexiones profundas sobre el comportamiento humano.



Escultura de arte griego en Museo de Arte Moderno de New York

  
De igual manera, pueden apreciarse patrones de comportamiento, y también diferencias, es allí donde el consultor atento a sus observaciones, percepciones y puntos ciegos, toma la información que los diversos sistemas propuestos por el modelo ecológico le brinda, enmarcándolos como elementos significativos para construir lecturas ecosistémicas, y entendiendo éticamente, que éstas, permanecen en construcción.
Texto y fotografias: 

Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo



Marcando contextos
El consultor viajero insiste en la dinámica de comprender tanto la información como la puntuación o significados que describen un suceso o situación dada.

Marcar el contexto requiere la disposición y apertura para identificar esos elementos puntuados como clave en la descripción y definición de una situación.  Es decir, la situación que se quiere conocer está enmarcada con información y significados, utilizados por el sujeto que intenta hablar de ella.

Por ejemplo, al observar la luna es importante incluir datos como  lugar, hora del momento en que está siendo observada, y los significados que giran alrededor de esta experiencia, según el sujeto que la describe.


Luna en amanecer bogotano


Así mismo, si se sigue observando la misma luna, probablemente el dato de que es la luna bogotana, sería insuficiente para comprender la experiencia de la observación.


   Luna en anochecer bogotano

¿Es la misma luna? 
El consultor, teóricamente puede responder: no. 
Entonces, ¿qué tipo de preguntas tendría que hacer el consultor  para permitir al consultante, escuchar-se responder esas diferencias?

Las comprensiones que permiten responder el interrogante anterior están fundamentadas por los marcadores de contexto.

De allí que, el consultor busca formas de acercamiento a la información que brinde tanto a él como al consultante, la posibilidad  de alejarse de las generalizaciones y prejuicios.   

De forma tal que, la apertura para conocer la información que proporciona los marcadores de contexto, invita a transitar una ruta ética, que inspira como mínimo, prudencia y respeto por las experiencias, definiciones y referencias que los otros construyen.   

Texto y fotografias: 
Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo




Abril 2018
Redireccionando
En consonancia con la dinámica metaposicional que evalúa el proceso de consultoría que está desarrollando, el consultor éticamente se percibe como un ser humano que no está exento de cometer errores y que además está en capacidad de corregir y tomar la decisión de una nueva dirección.



Este ejercicio de permanente reflexión, inspirado en la aceptación de los puntos ciegos, facilita y fomenta en el consultor el reconocimiento de sus propios recursos para para construir nuevas comprensiones que permitan redireccionar hacia nuevas rutas.


Comprensiones que además, señalen la posibilidad de revisar el equipaje de ideas, creencias y conceptos... que le han acopañado hasta ese momento. 
Texto y fotografias: 
Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo



Atendiendo los puntos ciegos

Los datos que percibimos del entorno son muchos más de los que suponemos y por supuesto, pueden ser puntuados con diversos significados.

  Escultura expuesta en el Museo de Arte moderno de New York




El consultor reconoce los límites cuando construye su versión de la realidad. De forma tal que, la ética permite una ruta de reflexión sobre las conexiones entre experiencias, sentimientos y creencias propias que matizan tanto las ideas como los significados y sus acciones.

¿Qué hace el consultor con el resultado de estas reflexiones? 
Tomar decisiones. 
Es decir, como resultado de esta dinámica metaposicional el consultor de forma constante, define el camino a seguir. 

Los errores estrechamente vinculados con los puntos ciegos, son oportunidades que analiza el consultor para redireccionar su camino.

Escultura expuesta en el Museo Metroplitano de New York  

Las posibles direcciones que elige el consultor están coherentemente conectadas con los propósitos que visualiza y busca alcanzar.

Las acciones que realiza el consultor sistémico en los contextos de intervención, están caracterizadas por un profundo nivel de análisis y humildad que permiten aceptar la presencia de  puntos ciegos y la identificación de algunos de ellos.  

Así como no tiene sentido para el consultor sistémico, desentrañar las causas de una situación, tampoco lo tiene buscar la perfección en sus acciones, mas bien lo tiene, comprender las distinciones que traza y las puntuaciones que las acompaña, ya que éstas dan cuenta de la versión de la realidad que está construyendo y su compromiso con ella.  



 Texto y fotografias: 

Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo







Definiendo problemas
Un reto constante

Reflexionando sobre procesos de consultaría convocados por un sujeto que relaciona el motivo de consulta con su salud mental, de entrada, el consultor sistémico, aprecia la iniciativa de esta persona para buscar la solución. 

En la lectura ecosistémica de la situación, el consultor integra diversos elementos con el propósito de construir una hipótesis de trabajo abarcadora y orientadora, por ejemplo, respecto a elementos ecológicos, el consultor cuenta con referentes normativos apropiados ubicados en la información que brinda el Macrosistema según Urie Bronfenbrenner, tales como describe el Ministerio de Salud y Protección Social: 
  
"Un problema de salud mental también afecta la forma cómo una persona piensa, se siente, se comporta y se relaciona con los demás, pero de manera menos severa que un trastorno mental. Los problemas mentales son más comunes y menos persistentes en el tiempo. En algún momento de nuestra vida experimentamos sentimientos de tristeza, ansiedad, insomnio u otros síntomas que pueden generarnos malestar y algunos inconvenientes, pero que no llegan a provocar un deterioro significativo en nuestra vida social, laboral o en otras áreas importantes de nuestra actividad cotidiana."
ABECÉ de la salud mental, sus trastornos y estigmas. 
Ministerio de Salud y Protección Social 
Elabora: Grupo de Gestión Integrada para la Salud Mental Fecha: octubre 2014.


De allí que para el consultor sistémico la definición del motivo de consulta que hace el consultante es muy significativo. 
La Serpentine- Escultura en bronce (1909) de Henri Matisse
Donada al Museo de Arte Moderno de New York por Abby Aldrich Rockeffeller en 1939.


Con preguntas que nos ayuden a indagar el marco semántico relacionado con el motivo de consulta, el consultante va revisando nuevas perspectivas del mismo.

¿Qué significado le da el consultante a su motivo de consulta?
¿Qué cree esta persona, que piensan los miembros de su familia o personas vinculadas emocionalmente con él, sobre su motivo de consulta?

Para buscar las interacciones con las que se relaciona el motivo de consulta, el consultor tiene a su alcance preguntas circulares que permiten comprender el marco político de la situación.

¿Quién, hace qué, cuándo? Es la información que el consultante se escucha responder mientras el consultor conversa con él.

Paso a paso el motivo de consulta puede ser definido de forma tal que, permite enfocar caminos alternativos para superarlo. Entonces el problema tiende a ser comprendido y expuesto como objetivos alcanzables, cada vez más claros e inspiradores.  



 Texto y fotografias: 
Luz C. Maffiol Arias y  Silvia T. Mateus Murillo

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